Cuando le detectaron la enfermedad, ya le avisaron de cuales podrían ser las últimas consecuencias y todas las alternativas posibles existentes para evitarlo y esta madrugada, después de años de padecimiento y espera, esa persona recibió una llamada de esperanza, “Señora M, le llamamos del Hospital Reina Sofía, tiene usted un donante, vengase para el Hospital de inmediato.” En cuestión de segundos toda la familia estaba movilizada, todos enterados y todos dispuestos a acompañar a la Señora M hasta el último momento.
Una vez efectuadas las pruebas pertinentes necesarias antes de afrontar una intervención de ese tipo, a las 7:30 entraba en quirófano hasta casi las 13:30. Para ella un suspiro, para todos nosotros toda una eternidad. A pesar de haberlo vivido desde la distancia, al no haber sido posible el desplazarme hasta el hospital, creo que nunca he pensado tanto en una persona, nunca había deseado con tanta fuerza que algo saliera bien y nunca me había parado a pensar lo realmente importante que ella es para mi y para todos nosotros y lo necesario que resulta que todo esto salga bien, primero por ella, para que pueda vivir con cierta normalidad y segundo por todos nosotros, porque la necesitamos, puesto que el solo hecho de pensar por un segundo la posibilidad de que algo pudiera fallar, hace que se me reseque la garganta y broten lágrimas en mis ojos, tanto que hoy he tenido que coger mucho aire y aguantar el tipo para no romper a llorar en más de una ocasión.
Por fortuna, todo parece haber ido bien, no obstante todavía es pronto para cualquier tipo de cabala ya que aun esta en la UCI, pero algo me dice que todo va a ir bien, que se recuperará y que pronto podremos disfrutar de su mal humor, su extrovertida forma de ser, sus aventuras y su escandalosa risa.
Es curioso como una tragedia puede traer la esperanza y felicidad para otros. La generosidad de una familia, seguramente rota de dolor por la perdida de un ser querido, ha permitido que otra recupere la esperanza e ilusión de ver vivir a alguien tan querido. Gracias, muchísimas gracias, os estaremos eternamente agradecidos.
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2 comentarios:
Me alegro mucho de que todo haya salido bien. Tal y como dices, la donación es el acto de generosidad más grande que se puede hacer en esta vida, teniendo en cuenta las circunstancias en que hay que decidir. Nunca me paré a pensar sobre ello hasta que vi Todo sobre mi madre, de Almodóvar.
Un beso.
Muchas gracias.. aunque realmente no esta fuera de peligro, lo peor ya ha pasado. La verdad es que cuando tienes a alguien cercano a ti que depende de la vida de otra persona uno toma verdadera consciencia de lo importante que es que la gente sea generosa en ese sentido.
Un besazo
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